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Luciano Alonso

Zarpar
Google me tira dos definiciones. La primera referida a la puesta en marcha de un barco desde el lugar en que estaba anclado. La otra es actuar de forma inoportuna y atrevida.
Creo poder subirme en ambas, porque la bitácora es un testimonio de que zarpé, un registro de mi viaje cognoscitivo. A la vez estoy zarpado en que casi todo lo que voy a decir no lo anoté durante el proceso, no escribí casi nada, es un intento de transcripción de lo que mi memoria se dispone a darme. Igualmente existen registros de otra clase, hallazgos materiales en base a los que puedo elaborar un desarrollo de mi bitácora coherente con mis procesos, sin zarparme demasiado. Entre que repaso aquello que sí llegué a escribir y escribo lo que no registré antes, esto casi toma el carácter de una bitácora comentada.

Esto es, pues, una reconstrucción de mis últimos dos años como ser humano aplicado al estudio del arte y las cosas, y a la experimentación con el arte y las cosas.


2020:

Un arranque

premonitorio
En 4to año empecé una bitácora "real", un registro sincero de mis procesos. La intención estaba ahí, pero desde la primer entrada en aquel cuaderno a fines de abril, empecé dando un rodeo sobre mis asuntos de los días anteriores en los que, obviamente, olvidé escribir. La anotación inaugural de aquel proyecto de bitácora tiene como asunto inicial la tardanza del registro, lo que terminó siendo una constante.
Más allá de lo dicho, me parece interesante rescatar tal inicio y también algunas otras cosas de aquellos meses, reflexiones y experiencias escritas e ilustradas. No voy a modificarlas en nada, y lo aclaro a modo de disculpa por lo espantoso de la redacción.
"Hoy es 23 de abril, así que esta entrada de la bitácora es en parte recopilatorio de las cosas que ya hice antes pero que no registré.
En primer lugar estuvo la producción de un dibujo acompañado de una especie de ensayo escrito alrededor de reflexiones acerca de la situación de pandemia, centrándome en cosas como la transformación del mundo a partir de esto y la comunicación en medio del aislamiento. Días después tocó leer a Gombrich mediante un texto que en lo personal encontré bastante interesante, y me ayudó a realizar un ensayo con tintes de análisis el cual terminó funcionando como una especie de mano ordenadora para ciertos pensamientos, a la vez que pude descubrir otros nuevos. Por último, hasta el momento indagué un poco más en ese mundo de la imagen y la palabra en la producción de un tercer texto, esta vez ensamblando parte de lo reflexionado en el trabajo anterior con la obra producida por Gurvich y Errandonea, profundizando en esta ocasión más en el lenguaje y lo que este hace con el mundo que nos rodea."
23/4/20
Primer tarea
en 4to año.
2020
En los días siguientes estuve trabajando mi autorretrato, siguiendo una premisa del taller. En los registros de esos días predomina el inconformismo, o más específicamente, mi dificultad para aceptar las cosas que hago. Por suerte pude trabajar eso, y a día de hoy, ya no es tan complicado. Por cada intento escribí algo, acá algunos detalles:
"Hoy realicé un primer intento a lápiz, con el cual no estoy nada conforme, pero de seguro pudo haber salido mucho peor."

"Creo que me cuesta reconocer las facciones no sólo de mi rostro, sino de todos en general, y eso es algo que tengo que trabajar. "



"Hoy realicé un autorretrato en carbonilla (...) El resultado tampoco me convenció mucho más que el intento anterior, pero esta vez quedé más a gusto con el aspecto expresivo conseguido mediante el material."



"Definitivamente cada intento me convence menos que el anterior. Esta vez hice una última prueba con fibra y lápiz, y quizá es el resultado menos convincente, al punto de que el primero (con el cual estuve muy desconforme al principio) terminó siendo de mis preferidos."

(debo)"trabajar para mejorar pero intentando aceptar mi propia producción sin tomarle rabia. Uno siempre encuentra en los otros lo que busca en lo propio, y no es fácil deshacerse de eso."
24/4/20
26/4/20
27/4/20
26/4
La siguiente entrada data del 7 de mayo. Esta fue, sin contar el propio inicio de mi registro, la primer laguna relevante. Simplemente me olvidaba de escribir mis procesos, y de cierto modo, empecé a sentirme presionado por mi propio cuaderno. Algunos aspectos relevantes:
"Se me olvida un poco esto de registrar lo que tiene que ver no sólo con el curso, sino que también con mi proceso en general"


"Realicé algunos trabajos en carbonilla a pedido del área. Hice un dibujo de observación en base a mis championes"


"Estuve haciendo algún dibujo a lápiz, técnica que tenía un poco abandonada, y me compré una libretita para tenerla a mano siempre que me den ganas de garabatear algo. Esto me ayuda mucho ya que me cuesta bastante tener la voluntad de ponerme a dibujar todos los días, no consigo tener una práctica regular del dibujo, y debería intentar ponerme las pilas con eso"
7/5/20
De la libretita

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(Nunca me puse las pilas con eso)
El 9 de mayo escribí acerca de un autorretrato pensado desde la cuarentena, todavía en aquellos días en los que apenas salíamos. El dibujo no me gustó mucho, y del registro en la bitácora sólo destaco el hecho de que...
"En el proceso estuve escuchando a Blonde Redhead, una banda que no conocía y que me gustó mucho."
Al otro día hice otro autorretrato basado en el mismo tema, aunque esta vez me sentí conforme (y todavía lo estoy)
10/5/20
"Hoy hice otro autorretrato con la misma temática que el anterior, pero en esta ocasión explorando esa temática más en cuanto a lo plástico y no tanto en los elementos representados. Si bien yo suelo hacer dibujos bastante rayados, en este caso traté de utilizarlo más enfáticamente desde la misma construcción del rostro. Asocio esa utilización de la raya como inestabilidad, como algo que no está bien dentro de uno, inspirándome un poco en las personas a las que el aislamiento y la pérdida de la rutina les genera un problema emocional serio.
Este retrato fue hecho de memoria, sin espejo ni foto, pues no le di tanta importancia al parecido en esta ocasión."
9/5
10/5
Blonde Redhead - Hated Because of Great Qualities
17/5/20
"Definitivamente vengo perdiendo en la lucha por acordarme de registrar mi progreso en la bitácora.
En los días pasados hice uno de los autorretratos centrados en el tema de ubicar la espacialidad, que era lo que debí haber hecho en la ocasión anterior. Nunca me había retratado de esa forma, de cuerpo completo y en una posición tan poco natural. No sé qué tanto encuentro allí a la hora del cumplimiento del tema del espacio, pero definitivamente es el autorretrato que más me ha convencido. Quedé satisfecho con mis últimos dos trabajos, y creo que eso es muy importante. En este último también intenté tomar algunas cosas de Schiele.
Ayer realicé otro autorretrato en una posición parecida a la anterior, pero con algunas cosas distintas. En primer lugar, utilicé una técnica distinta. En segundo, le di importancia a la mirada, y en tercero apliqué un poco más la cuestión del espacio. Representé algunas partes del cuerpo de forma en que se puede ver lo que hay por detrás, como creando un tipo transparencia. Con esto intento generar una clase de discontinuidad en el espacio, cierta incoherencia que sugiera cierta relatividad del espacio en sí. Creo que los futuristas hacían algo parecido, eso de pintar lo que desde X perspectiva no podemos ver pero que estamos seguros de que está allí.
Por otro lado, hoy realicé en tinta china un retrato hablado del quijote con ciertas características físicas que nos dio el profesor del área."
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28/5/20
"Después de aquellos autorretratos hice un par más, esta vez recurriendo al medio digital y no sólo a la realización sobre el papel. En esa ocasión me centré mucho en la cuestión del espacio, como se nos había encargado desde el taller, enfocándolo desde dos perspectivas distintas.
Por otro lado, en la semana que pasó y parte de la anterior estuve realizando una serie de caras utilizando tita china sobre hojas A3. Es una exploración interesante que planeo continuar, ya que no estoy teniendo mucho tiempo libre últimamente, y la forma rápida en la que realizo estos dibujos/pinturas me ayuda a aprovechar mejor los huecos. Tengo curiosidad de ver la evolución de los rostros a medida que voy haciendo más y más.
También debo organizarme mejor para poder encarar con más tiempo los trabajos que sí requieren del mismo.
Por otro lado, el fin de semana pasado estuve trabajando con Eugenia en un almacén, pintando carteles. Horrible experiencia."
Destaco la continuidad que llegué a tener con la serie de la caras. Siempre me cuesta mucho mantener el interés y la constancia en las cosas que proyecto a mediano plazo. En esta oportunidad manifesté mi deseo de seguir esa exploración, y me satisface haberlo hecho durante varios meses
Caras: primeros trabajos
10/6/20
En Los días que pasaron desde el último registro hice varias cosas, pero a su vez quizá ya pasó una semana desde mi último dibujo. Últimamente estoy sintiendo ganas de ponerme a trabajar en eso nuevamente, así que es probable que una noche de estas me ponga a pintar para sacar lo acumulado.
Hice más caras en tinta china. No fueron muchas, pero tampoco tengo apuro, es algo que quiero ver a largo plazo. Estuve probando algunas cosas con la fibra, últimamente en mi producción personal estoy dejando el color bastante de lado para explorar un poco más el negro. Hice una tinta de remolacha, ya que en el área hemos estado trabajando con tinta en las últimas semanas. El resultado me gustó, a diferencia de la tinta de yerba, que no pinta casi nada. Y hablando del área, me tienen podrido con ilustrar a Don Quijote. Acá va otro.
A esta altura ya había perdido toda constancia en el desarrollo de la bitácora
Más caras:
17/7/20
Hace más de un mes escribí mi última entrada en la bitácora, pero es que me llevó más de un mes tener algo sobre lo cual escribir. Al final lo que tuve fue una mezcla entre vacío creativo y vacío de ganas, y me cuesta mucho dejar el ocio de lado para ponerme a hacer cosas que de verdad necesito hacer. En todo este tiempo sólo hice dos dibujos pelotudos en hoja de impresora y una pintura en un lienzo que compré. Esa pintura fue un modo de intentar llenar el tanque de las ganas de hacer cosas, pero no funcionó mucho que digamos. También en parte lo hice teniendo en mente que en este segundo semestre vamos a trabajar el tema color, y me parecía buena idea tener algo hecho para mandarlo al taller. El resultado fue una pintura que odié.
12/8/20
En el último mes hice realmente poca cosa, pero destaco que esta semana estuve trabajando algunas cosas en color. Me estoy encontrando con los oleo pasteles, elemento al que siempre le escapé, y por primera vez pinté al óleo. Mi encuentro con el material no fue precisamente el mejor, pinté un lienzo chiquito que necesito esperar que se seque para arreglar algunas cosas antes de darlo por finalizado. Cuando consiga óleo blanco, que no pude encontrar en estos días, quiero pintar algo un poco más elaborado, y ver si puedo aplicar los principios del color de los que estuvimos hablando en el área.
Estos trabajos también están pensados en el sentido de continuar mi "serie" de caras, sobre la cual tengo pensado escribir algo a modo de comprender mejor lo que yo mismo estoy haciendo.
Ese registro del 12 de agosto fue lo último que dejé escrito en mi bitácora. A partir de ahí, y a partir de acá, voy a guiarme por mis trabajos, por la fecha de los correos electrónicos y la siempre conflictiva memoria. Esta clase de bifurcación, dramatizándola demasiado, me lleva a un fragmento de un cuento de Poe...

"Hasta este momento he hablado con precisión. Pero cuando atravieso la barrera que en la senda del Tiempo creó la muerte de mi estimada y empiezo con la segunda etapa de mi vida, siento que una sombra se solidifica en mi cerebro y vacila de la perfecta sensatez de mi historia"
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Reflexiones sobre el rostro como recurso representativo
Hubo una premisa que no recuerdo bien, pero estaba relacionada con los sueños. En principio se trataba de hacer algunos dibujos con respecto a esos sueños y después llevarlo a la pintura, trabajando una paleta reducida. Lo que sé es que empecé a trabajar en esto bastante, tenía el objetivo de hacer ocho dibujos, para después llevar cada uno a su versión en pintura y, a su vez, escribir una canción por cada sueño y grabarlas con la ayuda de un amigo. Pero a diferencia de las caras, este proyecto fue demasiado como para no abandonarlo.

Setiembre
Nunca le pongo nombre a lo que hago: ni a los dibujos, ni a las pinturas, ni a las canciones. Cada tanto sí, porque hay determinadas circunstancias que llevan a la cosa a tener nombre propio. No es que lo elija yo (bueno, un poquito sí), más bien aparece sugerido y yo lo paso al lenguaje de las letras, nada más. Ese es, por ejemplo, el caso de "Atardecer en Cannonball Adderley". Entre el óleo pastel y la tinta china salió una cosa que me gustó mucho. No tenía pensado pintar un atardecer, pero cuando puse el rojo en el cielo, bueno, ahí se quedó. Y Cannonball Adderley apareció esa tarde por obra del señor YouTube. Al final, el aire enérgico de su música fue como meterme a esa ciudad llena de taxis y relajo
Hice solamente dos dibujos bajo esta propuesta, que la verdad no me gustaron mucho. Lo que destaco es que ambos pertenecen a sueños que tuve justamente durante esos días. Creo que la necesidad de ilustrarlos me hizo poder recordarlos más que de costumbre, y me acuerdo de, durante más o menos la semana en que me mantuve motivado con la idea, haber soñado un montón (o al menos haber recordado mis sueños en mayor medida). También llegué a componer sobre ambos dibujos, pero todo eso quedó en el tacho de lo incompleto.

Octubre
Octubre parece, según la fecha de mis cosas, un mes vacío y sin resultados. Eso puede explicarse de dos formas. La primera: fue una época llena de entregas y parciales en mi otra carrera, lo que me quitó tiempo para el arte. La segunda: estuve bastantes semanas trabajando en un cuadro que me iba a llevar todo octubre y casi la mitad de noviembre.

Noviembre
De este mes destaco una serie de tres dibujos que partieron, narrativamente, desde un cuento que escribí hace tiempo. Saqué un pedacito de eso, cambiándole varias cosas y llevándolo a la estética que más o menos se me hacía en la cabeza. Poco antes habíamos tenido con el taller algunas clases de cómic, lo que muy probablemente me llevó al estilo y los modos que elegí para esta tríada.
Aparece también en este mes aquella obra que me llevó tantos días de trabajo (principalmente porque mas ideas se me fueron estancando a medida que avanzaba). Recuerdo haber hecho un empaste rojo al rededor de la figura que le quedaba horrible. Me dispuse a desechar el trabajo y comenzar uno desde cero, y en ese "esto ya no importa", me dispuse a desplazar el óleo con un trapo enchumbado en aguarrás. Esa cuota de violencia y desprolijidad terminó por salvar la obra. Retoques por acá y por allá, y nació un bicho de cuatro brazos que me dejó conforme.
El bicho de cuatro brazos surgió en principio desde aquel autorretrato del mes de mayo. Es un cóctel entre lo personal y lo ajeno, lo reconocible y lo extraño, lo deforme y lo real. Mis intenciones buscadas parten en su mayoría desde el color, mientras el resto de la obra (su carácter y sus particularidades) aparecieron gradualmente a medida que trabajaba en el dibujo, en la pintura y en la superación de mis bloqueos. Fue difícil saber cómo seguir después de avanzar un poquito, lo cual me suele pasar en aquellas obras que pienso demasiado antes de y durante su realización. Ese exceso de pensamiento aparece quizá desde una preocupación económica: con lo que me salí armar este bastidor y comprar todo este óleo, tengo que encararla. Justamente la resolución final que rescató a este cuadro de la basura fue desatarme de eso y soltarme en el uso de lo brusco y la desprolijidad.
Llegó diciembre y con diciembre las vacaciones. Fue un verano quieto desde lo productivo, pero agitado desde el consumo. En enero leí uno de mis libros favoritos hasta el momento, "Metro 2033", de Dmitry Glukhovsky. No fue el único hallazgo ruso que me marcó ese verano. Si bien ya los conocía, la banda soviética Kinó musicalizó mi vida de enero a abril sin interrupciones. El disco Gruppa Krovi, tan atractivo también desde el arte de su portada, fue el puntapié para una de las pocas obras que realicé durante los meses de vacaciones. A su vez, la música de Johnny Cash apareció a sumar y convertir una paleta más o menos armoniosa de cultura rusa en una ensalada de country y post punk.
Clickeame bo

2021
Supongo que el año empezó como empiezan todos: común y corriente. Y digo que el año empezó hablando de marzo, abril, cuando el verano empieza a morirse y cuando las clases arrancan por fin. No terminé de ver Breaking Bad, y con el tiempo que me ocupan mis dos carreras me demanda mucha fuerza el hecho de encarar esos capítulos finales. Escribo esto en agosto y estoy a dos episodios del final, lo cual es un progreso bastante pobre.

En marzo dibujé un tero. Un tero vestido con una especie de sobretodo, porque sí. No era la primera vez que acudía al recurso de los pájaros vestidos, aunque sí la primera en que representaba un ave real, algo que existía más allá del papel. Creo que eso funcionó de enganche para una idea que me atrajo muchísimo: los animales autóctonos con ropa. Me parecía innegable: aquella humanización les regalaba una tremenda personalidad, y a pesar de no estar seguro de los motivos que alimentaban mis ganas de explorar aquella gracia, hice el esfuerzo de sentirme espectador y buscar el qué.

Marzo
Animales autóctonos con ropa